Cuando tomas conciencia del para qué,
del sentido de todo lo que te sucede
empiezas a comprender el misterio de la vida
y recuperas la paz. 

  

Menu

Esta es tu herencia Pincha aquí...

¿Sabes hacer preguntas?

Para tener una comunicación real y verdadera con cualquier de las personas que te relacionas, es fundamental saber hacer las preguntas adecuadas, en el momento adecuado.

Pensamos que comunicar es hablar, hay personas que hablan mucho y no comunican nada, porque solamente están hablando de ellas mismas.

En una verdadera comunicación hay dos personas que intercambian sus sentimientos, sus pensamientos, sus inquietudes y que se escuchan realmente, que realmente te acompañan en ese momento y lugar de tu vida.

¿Cómo sabemos que una persona nos está escuchando realmente?

Una de las claves para saberlo es ¿Qué tipo de preguntas te hace? Si te hace preguntas claro...

¿Preguntas abiertas, que te invitan a la acción o preguntas cerradas que te direccionan hacia donde responder?


Las "buenas" son las preguntas abiertas, las preguntas poderosas: sin juicio (opinión) del emisor, que invitan a pensar, a reflexionar, que permiten al receptor encontrar un nivel diferente de conciencia, de responsabilidad y de confianza.


Hagamos un breve test para entender mejor que es una pregunta poderosa:

  • A.- ¿Te gusta pintar?
  • B.- ¿Qué te gusta hacer?
  • C.- ¿Te definirías como buena persona?
  • D.- ¿Cómo te definirías?
  • E.- ¿Cuales son tus fortalezas?
  • F.- ¿Crees que la escucha es uno de tus fuertes?
  • G.- ¿Qué es lo que te aporta energía en el trabajo?
  • H.- ¿Trabajar con personas competentes te anima?
  • I.- ¿Qué es lo que quieres?
  • J.- ¿Para ser feliz necesitas un coche nuevo?
  • K.- ¿Crees que tu indeferencia ha tenido algo que ver?
  • L.- ¿Qué crees que ha influido para que ocurra esto?

Si tus preguntas poderosas son A, C, F, H, J, K, no estamos de acuerdo ya que todas ellas están emitidas desde el juicio del emisor(a), están acotadas, no invitan a una reflexión amplia y abierta.

Enfocas hacia la pintura, enfocas hay que hay buenas y malas personas, como si sólo pudieras estar en un lado u otro, enfocas hacia la escucha en vez de abrir el abanico, el juicio de que es importante para estar animada(o) es trabajar con personas competentes, enfocas en que la felicidad está más cerca con un coche nuevo, enfocas en la actitud de la persona o lo que tú ves de la persona para que reflexione desde ese punto.

Imaginar una situación en la que alguien tropieza y cae. La diferencia cuando le preguntas ¿estás bien? en vez de preguntar ¿cómo estás? es muy grande.

Cuando le preguntas si estás bien, tú interés es tener conocimiento sobre su estado. Cuando le preguntas como estás le invitas a que la persona haga una reflexión de como se encuentra, en vez de querer responderte la pregunta. Nuestro cerebro busca respuestas y respuestas rápidas ya que está diseñado para sobrevivir en caso de peligro, ese es nuestro entrenamiento; así que cuando hacemos una pregunta u otra la relación que establecemos es totalmente diferente.

En la primera situación estás pensando en ti, en saber, en tener información. En la segunda quieres que la persona examine su estado, que esté pendiente de su cuerpo, en vez de responderte a ti. ¿Cómo percibimos una pregunta u otra?

En la primera, a pesar de que la persona aparentemente está interesada en tu bienestar, realmente no es así... en la segunda la persona si se interesa por ti, ya que te invita a que reflexiones de una manera más profunda tu bienestar. A primera vista y por la creencias que tenemos podríamos decir que tampoco hay tanta diferencia, y si la hay, porque la confianza es algo que vamos sumando poco a poco en nuestras relaciones, y cuando una persona muestra VERDADERO interés por tu bienestar, de manera inconsciente sabes que puedes CONFIAR en ella.

Otra situación que sucede a menudo en los parques.

Cuando un niña(o) tropieza y cae, lo primero que hace es mirar a las personas que tiene alrededor y dependiendo de la respuesta de la persona que sea su referencia: sus padres, hermanos, abuelos... así responderá.

¿Si le preguntas a la niña(o) te has hecho daño? ¿Te duele algo? ¿Qué creeis que dirá la niña(o)?

Sin embargo, si le preguntas ¿qué ha pasado? ¿cómo te sientes? La niña(o) buscará respuestas, analizará que ha hecho para llegar a ese resultado.

Si el niño o la niña llora, ¿qué solemos hacer? Tranquilizarlos... ya pasó... en vez de preguntas ¿Qué puedo hacer por ti? Qué sean ellas y ellos los que te digan que puedes hacer para resolver la situación, y entonces en ese momento de relfexión se dan cuenta que no necesitan nada, o que simplemente pegues un golpe a la silla con la que tropezaron.

Sin hacer preguntas, y preguntas poderosas estamos actuando desde nuestra forma de ver y entender la vida, ahora nuestra forma de entender la vida es personal y única, es válida para ti, y cuando preguntas descubres a otras personas, descubres otro mapas, descubres que la realidad es mucho más grande de lo que tú piensas. Si quieres saber más sobre esta reflexión pincha aquí o aquí.

Quizás no sea una pregunta totalmente abierta, ahora si es una pregunta que invita a la persona a la reflexión interior.

 ¿Qué es lo que pretendo con esta entrada? Que reflexiones que preguntas haces, ¿preguntas para saber? ¿preguntas para acompañar? ¿hablas? o te ¿comunicas?

Yo sé que TÚ sola(o) PUEDES, ahora recuerda que no estás sola(o),
yo te puedo hacer el camino más fácil, más rápido y acompañada(o).


No te creas nada de lo que te digo, sólo juega, prueba, experimenta, vívelo y decide por ti misma(o).

 

 

Leer más ...
Suscribirse a este canal RSS
BILBAO Particular de Costa, 8-10 4º  |  BARCELONA Pelai,7 1º D   |  DURANGO Juan de Olazarán, 9
 
Cita Previa  |  + 34 609 432 948  |  Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.